¡Hola a todos! En el post de hoy quiero hablaros de un tema que está (por desgracia) en boca de todos, y es, el uso de la IA. Concretamente, quiero hablaros del uso de la IA en el mundo editorial...
¡SOBRE LA IA!
Dimensiones Ocultas condena terminantemente el uso de IA en sus publicaciones, y desde hace algunos meses, incluimos en los contratos con los autores una cláusula en la que tanto nosotros como ellos nos comprometemos a no hacer uso de este tipo de herramientas.
Esto ha llevado a que rompamos lazos y no hayamos llegado a firmar nuevos contratos con algunos autores y colaboradores con los que teníamos muy buena relación, pero que no compartían nuestro modo de ver las cosas. Dimensiones Ocultas no será la casa que os abra esa puerta, lo siento.
Soy editor, traductor y autor. Llevo toda la vida formándome. Muchos de mis amigos son también traductores, creativos, autores, ilustradores y lo que les duele a ellos me duele a mí. Una de las primeras reglas de oro de la editorial, desde sus inicios, fue la de contar con ilustradores para las portadas, y de ahí nació la maravillosa relación con Suspiria, con Ingrid Gala, Salva Navarro, Fosc Design y tantos otros. La misma regla aplicamos a las traducciones. Personalmente hablo con los traductores para informarme qué tipo de traducción realizan y qué programas usan para llevar a cabo su tarea. Y con los maquetadores y con el equipo entero, vaya.
Por otra parte, qué difícil es ver cómo editores y personas cercanas al mundo editorial usan IA sin pararse a pensar en las consecuencias y además, intentando convencerme con frases como «lo mismo pensaba la gente al aparecer Photoshop/Internet/Word/el papiro». Yo no necesito que me convenzan de nada, y tampoco creo que pueda convencer yo a nadie. Me gusta pensar que somos lo bastante maduros para darnos cuenta de nuestros errores, y que algunas personas que están «jugando» con este tipo de herramientas para ahorrarse dos duros en sus negocios, se darán cuenta de lo que están alimentando tarde o temprano.
Y me da risa lo que se puede ahorrar uno con estas prácticas, porque realmente, lo que puede suponer en el PVP de un libro contratar a un ilustrador profesional, por ejemplo, no llega al euro. A veces pienso que más que racanería, se trata de mal gusto.
Como me dice Inma de vez en cuando, cada uno por su carril. En Dimensiones Ocultas seguimos por el nuestro, con la cabeza bien alta y haciéndolo lo mejor posible. Que seguro que no somos perfectos, faltaría más, pero no se nos caen los anillos por querer informarnos, aprender y mejorar día a día.
También nos posicionamos, por ejemplo, contra las cuentas de Instagram que usan IA en sus publicaciones. No hay necesidad (aquí sí que es simplemente mal gusto) y el daño que causan es el mismo.
Personalmente, me apena ver que algunas personas a las que sigo con cariño, las han empezado a usar. Quiero pensar que es por ignorancia, pero también es cierto que a estas alturas es raro quién no haya oído hablar o leído sobre este tema. Me planteo si decirles algo (que digo yo que quién soy para ir entrando en ese plan), dejarlos de seguir o qué. Podría no hacer nada, pero después pienso en lo de horas que pasa Suspiria con los pinceles, Javi Martos, Luis Cuena o yo mismo, traduciendo, Cristóbal corrigiendo, nuestros autores escribiendo… y me enervo. Así que este post es un comienzo.
Un abrazo,